Hablando en serie: Résistance | Francia, Juventud y Nazis

martes, marzo 28, 2017
Ya tocaba hablar de series por acá y nada mejor que hacerlo con una que he disfrutado y sufrido en partes iguales. Tuve la oportunidad de verla en su retransmisión por Canal 22, uno de los canales públicos de México. (Y en serio, si no ven los canales del sistema público de radiodifusión no saben de lo que se pierden *puntos por la promoción gratuita pero 100% justificada*).

Creada por Dan Franck || 2014 || No. de episodios: 6|| Francia || Drama histórico


Se trata de una miniserie francesa que cuenta la historia de un grupo de personas que, en la Francia ocupada por los alemanes y el totalitarismo nazi de la Segunda Guerra Mundial, se negaba a quedarse de brazos cruzados mientras veía cómo su país era doblegado. Sobre todo se centra en la juventud, pues la protagonista, Lili Franchet, es una adolescente de diecisiete años que trabaja en el Museo del hombre, punto de reunión de una organización clandestina a la que pertenece y que se dedica a crear y difundir una publicación que defiende la autonomía de Francia a través de una red de comunicación entre el país.

Está inspirada en hechos reales, ya que los grupos retratados en la serie existieron, entre ellos el Grupo del Museo del Hombre, uno de los primeros movimientos de la resistencia francesa en el París de 1940. Gran parte de los personajes, algunos con cambio de nombre, también están inspirados en personas reales que formaron parte de la resistencia.

 

Y siguiendo con los personajes, el conjunto de ellos es interesante; todos tienen una historia, todos saben que arriesgan su vida con lo que hacen y aunque eso no los detiene, tampoco les hace sentir invulnerables. Simplemente optan por hacer lo que pueden para defender sus ideales. Y lo más importante: no sólo los adultos lo hacen.

En especial el arco de la protagonista me pareció muy bien desarrollado y me gustó porque además funciona como un coming of age en tiempos de guerra (lo cual resulta interesante dado que significa crecer y madurar más rápido al tener que enfrentarse a situaciones por las que nunca hubiera tenido que pasar de haber estado en tiempos de "paz").  Otros personajes que para mí destacan son Boris Vildé -uno de los fundadores del grupo en la vida real-, la familia Kirschen y el adorable Jeannot, mejor amigo de Lili.

Además de ideales sociales y políticos hay amistad, lealtad, heroísmo y sacrificio. Y de manera medio secundaria también hay surgimiento de relación amorosa entre Lili y otro joven conocido como Le gosse, "El niño", pero no es del que se ve fuera de lugar teniendo en cuenta el contexto y lo que viven los personajes; no es de esos en los que no te puedes creer que tengan tiempo para pensar en esas cosas cuando hay guerra de por medio y en cualquier momento pueden ser descubiertos por la Gestapo. No, aquí Lili y "El niño" en todo momento tienen presente lo que viven y eso hace que se su relación se vea retratada de una manera que encontré entrañable y realista (y por lo mismo te rompe el corazón). Y es que en general la serie hace un buen trabajo en no romantizar nada de lo que ocurre durante una guerra, vaya, que ni el amor se salva. 

Como es de esperarse por la historia que cuenta, tiene momentos poderosos de tensión, angustia y crueldad, pero en medio de todo eso también hay tiempo para momentos íntimos y conmovedores entre los personajes (lo que al final de cuentas hace que todo lo sientas más cruel pero ignoremos eso).

A pesar de que al principio tuve problemas para engancharme, una vez que lo hice no tardó en cautivarme. Y es que además iba con muchas ganas de que me gustara porque me considero su público target: ¿drama histórico ambientado en la segunda guerra mundial e inspirado en hombres y mujeres reales que merecen ser recordados?  Estoy dentro, no necesitan convencerme.

En cuanto a lo visual, la estética suele ser de las primeras cosas que captura mi atención cuando me cruzo con una serie y a veces es decisiva al convencerme de verla o no. La de La resistencia me gustó de inmediato, me pareció simple pero bonita, sin mencionar que su ambientación está muy bien lograda.


Como dato extra, en Francia se estrenó en 2014 con motivo de la celebración número 70 de la liberación de París, la cual sucedió en 1944 con la entrada de los Aliados a la ciudad. Y si no he dado razones suficientes para verla también está el hecho de que puedes conocer un poco más de lo que atravesó dicho país desde principios de la guerra hasta el final de ésta, ya que abarca todo ese tiempo.

Y como no encontré un trailer con subtítulos, comparto la secuencia de entrada para que se den una idea de lo que es Résistance (La Resistencia).


¿Habían escuchado de ella?

Experiencias lectoras: De los libros que vendían en la escuela

viernes, marzo 24, 2017

No sé si a ustedes les tocó que cuando estaban en la primaria iba gente a venderles libros.

Estas personas entraban al aula y con entusiasmo -y de una manera bastante efectiva- les hablaban de lo que vendían: libros de adivinanzas y chistes, de cuentos, de leyendas, de mitos o de versiones resumidas de obras clásicas (la primera vez que escuché de "El diario de Ana Frank"). Los de adivinanzas y leyendas de terror siempre eran los más populares. Antes de despedirse te informaban de los precios para que lo comentaras en tu casa y, si querías alguno, al día siguiente trajeras el dinero. Y entonces volvían a pasar o ponían una mesita dentro de la escuela para que fueras y compraras el que quisieras. Y ya con tu librito en mano te ibas contento a guardarlo en tu mochila pensando que al llegar a casa lo leerías, o tal vez no podías esperar y lo sacabas a la hora del recreo para compartirlo con tus amigos. 

Ahora que lo pienso tuve mucha suerte de vivir esto, porque además de que en la primaria tenía una clase muy recreativa dedicada a los libros y a la lectura ("el rincón de lecturas") o que en el mismo salón de clases había libros infantiles que podíamos coger en ciertos momentos, leerlos y escribir nuestra opinión junto con un dibujo (mis primeras reseñas 😝), y que además hacerlo nos emocionaba (al menos a la mayoría), también teníamos la oportunidad de obtenerlos en la escuela mediante estas ventas. Y algunos dirán "¡pero sí sólo eran librillos de adivinanzas y chistes! eso ni les deja nada" pues yo creo que sí dejan mucho, pero independientemente de ello, se trataba de acercarnos a los libros, de hacer que los quisiéramos, tal vez inicialmente como mero objeto, pero quizá ese era el primer paso.


En ese sentido puedo decir que la primaria hizo muy bien su trabajo al seguirme guiando por el camino que me llevaría a desarrollar un amor por los libros y la lectura (la secundaria, por otro lado, no hizo ningún esfuerzo por mantenerme en él y terminé desviándome al entrar en ella, pero por suerte pude encontrar el camino de regreso por mi cuenta *y aquí es donde entra Harry Potter, pero ese es cuento para otro día*).

Los que ven en las imágenes de arriba son los que todavía conservo (y digo todavía porque en las mudanzas se pierde mucho, como seguramente fue el caso de los libros de mi infancia), y de vez en cuando me gusta hojearlos para recordar cómo esos cuentos de terror de verdad me ponían los pelos de punta o lo bien que la pasábamos con las adivinanzas. 


¿Por sus escuela también pasaban a venderles de estos libritos? ¿Qué tan presente estuvo la lectura durante su educación primaria? 
 ¡Cuéntenme! 😊

Book tag: Manías literarias

jueves, marzo 16, 2017
Hace mucho que no hacía un book tag y por eso me alegré cuando vi que Alejandra (@ Un día de otoño) me nominó a este que he visto rondar mucho por los blogs en los últimos días (¡Muchas gracias, Ale!). Se trata de compartir las manías o hábitos que uno tiene en relación a los libros, así que sin más los invito a conocer las mías. 


R E G L A S:


- Poner 10 manías o hábitos que tengas a la hora de leer, comprar un libro, etc.
- Nominar a 5 blogs (y comentarles en su blog que los han nominado).
- Citar 3 de las 10 manías que has puesto, para que tus nominados digan si las comparten o no contigo (tú también debes contestar a las que citó quien te nominó, claro).


L A S   M A N Í A S  D E  A L E J A N D R A

"Detesto las sobrecubiertas". La verdad no me había puesto a pensar en si me gustan o no. Creo que sí las prefiero porque siento que con ellas se maltratan menos las orillas de las cubiertas, aunque coinicido en que son algo incómodas al momento de leer el libro.

"Antes de comprar un libro poco conocido, leo comentarios en Goodreads". Sí, sí y sí. Siempre. Confío mucho en goodreads, aunque el problema surge cuando se trata de libros de autores de habla hispana no tan conocidos y por lo mismo no tienen muchos ratings o comentarios, ahí sí tengo que buscar opiniones por otros lados.

"Aunque no esté gustando, suelo terminar de leer el libro". Últimamente no tanto. Por un lado estoy de acuerdo con el típico "muchos libros y poco tiempo", y si uno no te está gustando para qué gastar el tiempo con él, pero por otro lado si las ganas de saber o conocer son mayores a las ganas de no seguir leyendo, sí lo termino. (Por ejemplo, si se trata de un clásico, siento que tengo que llegar al final para saber o entender por qué tuvo el impacto que tuvo).


M I S   M A N Í A S

1. No saber cuál será mi próxima lectura. A excepción de cuando se trata de envíos editoriales, no me gusta planear cuál será el siguiente libro que lea. Es terminar lo que estoy leyendo, mirar el librero y tomar lo primero que me hable (porque sí, los libros me hablan). 

2. Me encantan los libros de segunda mano. Y por lo tanto ir a las librerías de viejo. Además de su precio y de mi gusto por ediciones antiguas, me gustan porque a veces entre estos libros encuentro uno subrayado o anotado por otra persona.

3. Me la pienso mucho al realizar una compra de libros. Sobre todo cuando es por internet. Me la paso días agregando y quitando al carrito hasta que esté convencida de que será una buena compra. 

4. Subrayo y anoto en casi todos mis libros. Sólo me da cosa hacerlo en ediciones inusuales o demasiado bonitas, como que siento que no soy digna de escribir en ellas 😅.

5. Buena memoria para títulos de libros y nombres de autores. Podré olvidar los personajes, la trama e historia, pero siempre recuerdo los títulos y a sus autores. 

6. Libros y canciones. Esto me pasa sólo cuando existe una canción inspirada en el libro en cuestión, la escucho una y otra vez en los dias que me dure la lectura. (Por ejemplo, "Who wrote Holden Caulfield" de Green Day; sé que me acompañará durante todas mis relecturas de El guardián entre el centeno).

7. A favor de la relectura. Disfruto mucho volver a ese libro que tanto me gustó (o no) en un momento y ver si mi opinión cambia, recordar cosas de él que quizá olvidé o simplemente sumergirme de nuevo en su historia.

8. Consulto con frecuencia las listas en goodreads. Cuando busco un libro con una temática o género en específico, la listopia de goodreads siempre me salva.

9. Me intereso mucho por las adaptaciones y sus fuentes originales. Cuando estoy viendo un trailer de una película y de pronto aparece "basado en la obra de ..." o similar, me voy a googlear sobre el libro antes de seguir viendo el video (aunque la mayoría de las veces no lea el libro en cuestión, pero me gusta enterarme).

10. Cuando en la calle veo a alguien leyendo un libro (ya sea en el transporte público, paradas de autobuses, etc) tengo que saber de qué libro se trata. La curiosidad es real.


Y ahí están, ahora saben un poco más de mi relación con los libros. ¿Coincidmos en alguna?
(Dejaré la nominación abierta, así que si estás leyendo esto y quieres hacerlo, te doy para citar las manías 2, 5 y 10).


BookTime: Si ya está muerto, sonría. Relatos mexicanos de crueldad y humor negro

lunes, marzo 13, 2017

Si ya está muerto, sonría
Autor: Andrés Acosta (antologador)
Editorial: SM
Sinópsis: Si una señora va par la calle y se cae estrepitosamente, uno no debería reír a carcajadas, excepto si uno es mexicano. André Breton dijo alguna vez que México era el Pals elegido para el humor negro. No exageraba. Y contrario a lo que dicen por ahí, la literatura también le da la razón: desde José T. de Cuellar hasta Jorge Ibarguengoitia, por mencionar a los clásicos, varios escritores nacionales han resistido con éxito el embate de la literatura seria.
Andrés Acosta, Raquel Castro, Juana Inés Dehesa, Iván Farías, Salvador Gallardo, Francisco Hinojosa, Eduardo Huchín, Rodolfo J. M., Alfonso Orejel, Hilario Peña, Gabriel Rodriguez Liceaga, Ana Romero, Jaime Alfonso Sandoval, Armando Vega-Gil y José Luis Zárate se suman aquí a esa resistencia. Nos ayudan a plantarle cara a la muerte con el conjuro de la risa.
El humor negro es un tipo de humor que se ejerce a propósito de cosas que suscitarían, contempladas desde otra perspectiva, piedad, terror, lástima o emociones parecidas. (Wikipedia).

Al aprender sobre el pueblo mexicano una de las cosas que escucharás es que nos reímos de todo, hasta de la tragedia y de la misma muerte, y que siempre tratamos de verle el lado bueno o divertido a las cosas, de encontrarle "el chiste" a todo. ''El humor negro es el gran instrumento que los mexicanos inventamos para defendernos, por el camino del exorcismo, de una realidad macabra" dice Paco Ignacio Taibo II (x). 
  
Siguiendo por esa línea, una vez el escritor francés André Breton (quien con su Antología del humor negro acuñó el térrmino) dijo que México era la tierra elegida para el humor negro. Sin embargo, Andrés Acosta en la introducción de esta antología señala la contradicción entre los mexicanos al usar este tipo de humor en la vida cotidiana y hasta hacerlo parte de nuestra idiosincracia, pero mantenerlo alejado en buena medida del plano literario (como género) y del ámbito cultural, en donde más bien reina la solemnidad. Así, presentando a autores contemporáneos que en sus obras rescatan este elemento, los quince relatos reunidos pretenden homenajear este género "que nos provoca desde una mueca agridulce hasta la carcajada abierta y sonora".

En esta selección encontraremos de todo. Para unos fue una oportunidad de compartir su gusto por los muertos vivientes, otros optaron por homenajear al popular personaje de El Santo, al renombrado novelista de ciencia ficción Philip K. Dick o a un subgénero de la literatura negra, el caper story. Pero sea cual fuere su inspiración, todos nos regalan historias de lo más descabelladas, peculiares y por demás divertidas, en muchas de ellas destacando, cómo no, el tema de la muerte. A continuación les comparto mis cinco favoritos:

  • Una patada del destino, Alfonso Orejel. | En el que un joven aspirante a futbolista tiene la oportunidad de hacer una prueba para entrar al Club del Cruz Azul y así salir de su entorno que para nada le complace. 
  • Mandamientos, Juana Inés Dehesa. | La protagonista le quiere dar una buena muerte a su abuela que se encuentra en cama y quien antes le había hecho prometerle que lo haría.
  • El Asesino del cuarto de baño, Eduardo Huchín Sosa. | En el transporte público, un señor comienza a entablar conversación con el protagonista y le relata una historia de lo más peculiar que involucra cucarachas. (Muy wtf y probablemente el que más carcajadas me sacó).
  • La muy edificante historia de la Chamusquina, Armando Vega-Gil. | En palabras del autor, un cuento sobre la indigencia a modo de tragicomedia. 
  • Combustión espontánea de payasos solitarios, Andrés Acosta. | Los payasos solitarios comienzan a sufrir este problema en el país (combustión espontánea) y varios sectores de la sociedad reaccionan ante ello.
Además de la semblanza de cada autor antes de pasar a su relato, al final de éste también se encuentran unas palabras del mismo en las que hace un breve comentario sobre su aportación a la antología y así nos enteramos de su fuente de inspiración o conocemos su opinión respecto a este tema del humor negro en la literatura. Esto último fue algo que disfruté mucho leyendo.

Si hay algo de lo que me tengo que quejar es de la falta de autoras (porque sí, ya me fijo en eso), pues tan sólo encontramos a tres mujeres (Raquel Castro, Juana Inés Dehesa y Ana Romero) frente a doce hombres. En ese aspecto más plumas femeninas se hubieran agradecido.

Pero siguiendo con el contenido, la mayoría de las narraciones hacen uso de ese lenguaje y expresiones coloquiales con las que todo mexicano está familiarizado, además de agregar unos cuantos chistes y referencias locales que al leerse lo hacen sentir a uno como en casa. Realmente la recomiendo para quien se quiera reír, probar la pluma de estos autores que han sabido ganarse un lugar en la literatura mexicana (muchos de ellos dentro de la literatura infantil y juvenil) o simplemente para pasar un buen rato.

Y ya para terminar, aquí les va otra razón para leerlo: si como yo deciden leer un relato por día se aseguran quince días de carcajadas (algo que en lo personal necesitaba mucho y por ello lo agradecí enormemente).


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